Eres el Resultado de Ti Mismo
Tú eres el resultado de ti mismo, no culpes a nadie nunca,
nunca te quejes de nadie ni de nada, porque
fundamentalmente tú has hecho lo que quieres de tu vida.
Acepta la responsabilidad de edificarte a ti mismo y el valor
de acusarte a ti del fracaso, para volver a empezar corregirte,
el triunfo del verdadero hombre surge las cenizas del error.
Nunca te quejes de tu pobreza, tu soledad o tu suerte,
enfréntate con valor y acepta que de una y otra manera son
el resultado de tus actos y las pruebas que has de ganar.
No olvides que la causa de tu presente es tu pasado como la causa
de tu futuro es tu presente.
Aprende de los fuertes, de los audaces, imita a los valientes,
a los enérgicos, a los vencedores, a quienes no
aceptan situaciones, quienes vencieron a pesar de todo.
Piensa menos en tus problemas y más en tus estudios y los
problemas sin alimentarlos morirán.
Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande que el más
grande de los obstáculos.
Mírate en el espejo de ti mismo, comienza a ser sincero contigo,
reconociendote a ti mismo y serás libre y fuerte,
y dejarás de ser un títere de las circunstancias porque
tú mismo eres tu destino y nadie puede sustituirte en la construcción
de tu propio destino.
Levántate y mira por las mañanas y respira la luz del amanecer.
Tú eres parte de la fuerza de tu vida ahora,
despierta, lucha, camina, decídete y triunfarás en la vida.
Nunca pienses en la suerte porque la suerte es
el pretexto de los fracasados.
-Pablo Neruda (1904-1973)